Del asistencialismo a la responsabilidad social

Del asistencialismo a la responsabilidad social
  • Fecha: septiembre 1, 2020

Por Alexandra Daniela Henao – Profesional de apoyo Observatorio de Dignidad Humana

En el contexto actual de la pandemia en Colombia, la medida tomada por el Gobierno fue recurrir al Aislamiento Preventivo Obligatorio de los ciudadanos para evitar el colapso de los hospitales, pues estos no cuentan con la suficiente capacidad y equipamiento de las UCI para atender a todos los contagiados.

El aislamiento obligatorio trajo consigo el desempleo; un número importante de empresas del sector comercial no lograron seguir pagando nómina a sus empleados porque dependen económicamente de las ventas diarias. Con la misma suerte corrieron restaurantes, aerolíneas y constructoras que no pudieron reinventar su negocio desde la virtualidad como sí lo hizo el sector educativo (con falencias, pero lo logró). Fue así como Colombia entró en Estado de Emergencia y dio inicio a la creación de decretos con contenido de asistencia social para no dejar en situación de indigencia a los colombianos que quedaron sin empleo y que vivían del rebusque diario (coteros, meseros, vendedores ambulantes, impulsadores de almacenes comerciales, aseadores, empleados con contrato por prestación de servicio como técnicos y obreros, entre otros); es decir, una población que no contaba con ayuda del Estado desde antes que iniciara la pandemia, pues no pertenecían a Familias o Jóvenes en Acción (subsidio dado a los colombianos víctimas del conflicto armado), ni eran catalogados como población vulnerable o que viviera en línea de pobreza.

Paralelo a esto, empresas reconocidas a nivel nacional y pymes que contaban con colchones económicos, decidieron seguir pagando la nómina de sus empleados, porque para ellos primó la dignidad de su equipo de trabajo sobre el recurso económico. Tal es el caso del restaurante Crepes and Wafles en Cali que contrata mujeres (en su mayoría madres cabe de hogar), el mismo fin de semana de la cuarentena pagó nómina y les dio a sus empleadas los alimentos que ya se habían comprado para que no se perdieran y tuvieran con qué alimentar a sus familias. Por su parte, el sector educativo se reinventó en menos de 20 días; los docentes siguieron dando clase y acompañando a sus estudiantes durante el confinamiento, evidenciando acciones de responsabilidad social en pro del bien colectivo y el apoyo de unos a otros a beneficio de la salud mental y la estabilidad económica familiar.

La crisis

Al pasar el tiempo del aislamiento preventivo obligatorio, que inició con 20 días y se fue extendiendo a dos meses, los empresarios que sostenían su nómina comenzaron a solicitar y, en ocasiones, a exigirle al Gobierno auxilios económicos o una política social que les brindara una garantía para poder seguir sosteniendo la nómina.

Fue así como el Departamento Administrativo para Prosperidad Social creó el Ingreso Solidario, un auxilio mensual para personas de escasos recursos que están sin empleo y que no cuentan con otros subsidios del Estado, y que ahora va para el cuarto mes de aportes económicos a población vulnerable identificada por el DANE. Se trata de un subsidio que busca garantizar $160.000 pesos por hogar de forma mensual a 2.5 millones de personas a nivel nacional.

En cuanto a la manera de garantizar asistencia social a las empresas que actuaron con responsabilidad al sostener las nóminas de sus empleados, el Gobierno les garantizó el pago de la prima de junio de sus empleados y les sigue pagando la planilla de seguridad social. Cada mes los empresarios deben enviar copia de la planilla de nómina en la que se pueda comprobar que, durante el aislamiento obligatorio y hasta la fecha que duró cerrada su empresa (según decretos nacionales), pagó la nómina de sus empleados, por lo que ya van tres meses que llega el aporte económico a los empresarios.

Como ejemplo de lo anterior, está la empresa caleña Jaramillo Mora Constructora, la cual tuvo que parar obras y no dejó de pagar proveedores ni empleados. Una vez le dieron vía libre para iniciar labores, capacitaron a proveedores para que pudieran acceder a los beneficios del Estado y tuvieran conocimiento en protocolos de bioseguridad.

Podemos visibilizar que la asistencia social sí puede ser óptima cuando hay Estado de Emergencia y cuando hay sustento del gasto del bien público y control sobre el mismo. No se dio el dinero sin sustento y se sigue dando cada mes con comprobantes de nómina. Se está haciendo todo el proceso de una economía social: seguimiento, monitoreo y evaluación.

El problema se detecta es cuando esa asistencia social se vuelve asistencialismo, porque es donde la población empieza a reclamar lo que se le venía dando aun sin Estado de Emergencia. Es decir, qué va a pasar con los 2.5 millones de personas que reciben hoy por hoy el Ingreso Solidario cuando ya se vuelva a la apertura económica y el PIB crezca como se espera, anunciando un camino a la prosperidad.

Las personas empiezan a depender de esa ayuda económica, que para la clase alta no significa mucho, pero para los beneficiarios significa el pago del arriendo y la garantía de proveer el hogar de alimentos.

En respuesta a la apertura económica y a querer ayudar a quienes quedaron sin empleo, el Gobierno implementará la acción social Empléate, la cual surge de la inversión de cooperación entre: la Embajada Suiza en Colombia, el Laboratorio de Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación Corona y la Oficina Prosperidad Social.

El objetivo de Prosperidad Social es emplear dentro de la red de prestadores de Servicio Público de Empleo y el sector privado a 1.400 personas vulnerables.

Pero, ¿qué pasará entonces con el resto de los colombianos que seguirán en desempleo o en condiciones de rebusque? Ahí es donde el Estado debe hacer evaluación y poner en marcha más políticas sociales, pero que no tengan que ver con solo dar el dinero porque la emergencia pasó, sino que esas personas reciban educación y capacitación, se intervenga sobre sus hogares para que se analice en qué se les puede brindar apoyo y no solo dar el dinero porque puede que este no se use de manera adecuada, generando dependencia económica y el negativo asistencialismo.

Como es evidente, el Estado no da abasto con las necesidades que siguen después de esta crisis económica mundial. Por eso se extiende la necesidad de contar con la ayuda del sector privado. Durante la emergencia y hasta la fecha, la gobernadora del Valle del Cauca solicitó a entidades privadas aportes económicos para dar alimentos por medio de la cooperación del Banco de Alimentos creado por monseñor Isaías Duarte Cancino, el cual genera credibilidad en los donantes.

A cada hogar de personas más necesitadas llegaron las ayudas, las cuales se reflejaron en remesas. Lo curioso es que las personas que se detectaron como nuevos vulnerables siempre habían estado en condiciones de pobreza o de desigualdad social, solo que no se les daban las ayudas porque no era una emergencia.

Por su parte, los empresarios siempre han creado ayudas económicas al sector donde está la empresa, puesto que esto compensa el deterioro del medio ambiente ocasionado por la producción de sus fábricas. La inversión que realice cada empresa en el marco de Responsabilidad Social Empresarial será tenida en cuenta para mitigar el pago de los impuestos.

Lastimosamente, las empresas no hacen un seguimiento a los proyectos donde invierten, y sus ayudas sociales se convierten en asistencialismo. La población sabe que la empresa les dará ayudas, pero no les educan para que ellos logren salir adelante buscando la satisfacción de sus necesidades básicas.

¿Qué sigue?

El reto con las acciones sociales tanto del ente público como del privado, es evitar a toda costa que ese apoyo económico se quede en asistencialismo y las personas tiendan a depender en un 100% de lo que otros les dan, cada acción social o política social deberá llegar a ser creada con Responsabilidad Social, con la capacidad de velar por la evolución del grupo de personas que se está apoyando y no dejarlos a su suerte, sino seguir invirtiendo en ellos desde la educación para que puedan ser mano de obra útil para la sociedad y se sientan dignificados al aprender a utilizar sus talentos y dones.

Ya en Colombia estamos pasando el primer momento difícil de la pandemia: el confinamiento, las muertes de seres queridos que deja el virus y las enfermedades colaterales de las medidas extremas que se tuvieron que tomar para disminuir el impacto social del covid-19, como el estrés, ansiedad, depresión, fatiga muscular, entre otras.

Ahora continúa un camino pedregoso en el que no todos van a tener la capacidad económica para subsistir (de acuerdo al descenso del PIB), las personas deben ser conscientes que, si bien hay ayudas externas, deberán cuidar de sí mismos, de sus familiares y amigos, porque de eso depende su salud y la de todos los que le rodean. No esperar que lleguen a crear un hospital como el de El Salvador, donde se ve más confortable estar hospitalizado que una casa de interés social, eso no va a pasar en Colombia. La realidad del país es otra de ahora en adelante.

Desde el Observatorio de Dignidad Humana de UNICATÓLICA queremos dejar un mensaje contundente: si usted tiene un empleo digno, cuídelo; si necesita ayuda del Estado investigue y reclámela, no se sienta como si estuviera mendigando, recuerde que las políticas sociales son para garantizarle sus derechos y usted tiene derecho a una vida digna. Si necesita ayuda, acéptela, y actúe con Responsabilidad Social frente a la misma, invierta en transporte para buscar empleo, en educación virtual, en alimentación y, por qué no, en la creación de su propio negocio.

Conoce algunas ayudas de la Oficina Prosperidad Social y de las Cajas de Compensación en los siguientes enlaces:

Referencias
https://www.eltiempo.com/colombia/barranquilla/coronavirus-en-colombia-alcaldesa-de-luruaco-recibio-bono-del-sisben-489994

YouTube video

https://news.un.org/es/story/2019/09/1462662

Ver también

Paz y la dignidad humana, una apuesta del ODHUM

 

Compartir:

Agosto

23AbrDepende de la programación29OctJornada de Entrenamiento Prematrimonial(Depende de la programación) Organiza: Instituto para la Familia

Otras noticias

Iniciar chat
1
¿Necesitas ayuda?
Chat UNICATÓLICA
Hola
Te damos la bienvenida al chat en línea de MERCADEO UNICATÓLICA. Al continuar estarás aceptando que tu datos sean tratados de acuerdo a nuestra directriz de tratamiento de datos personales.
X