UNICATÓLICA construyendo una cultura espiritual ciudadana
Gracias a la iniciativa liderada por los miembros de la Red Pastoral y la organización por parte de la Unidad de Cultura Cristiana, se llevó a cabo el pasado mes de septiembre, el primer Foro para la Construcción de una Cultura Espiritual Ciudadana, con la intención de recopilar y analizar experiencias a nivel pastoral, que permitieran identificar los retos, problemáticas y necesidades de los jóvenes en el contexto actual, a través de la generación de espacios de escucha y construcción comunitaria.
El encuentro contó con la participación de la Pastoral Juvenil, la Pastoral Educativa, la Universidad Minuto de Dios y la Pontificia Universidad Javeriana, entidades que trabajan en pro de afianzar procesos de espiritualidad, religión y cultura en cada una de las comunidades en las que desarrollan labores pastorales.
Experiencias de encuentro
En el primer ejercicio, se recopilaron las experiencias vivenciales de cada uno de los grupos. Cada equipo narró desde su perspectiva y experiencia, el trabajo que se ha venido desarrollando con los jóvenes y la manera en que las herramientas empleadas, han permitido transformar sus realidades.
“Este primer momento nos permitió conocer lo que cada uno hace y la dinámica a nivel pastoral desde las experiencias que ofrecen las estrategias de procesos, en cuanto al acompañamiento espiritual, retiros, convivencias y espacios de compartir y crecer en la fe” afirmó Juan Carlos Restrepo, Analista de la Unidad de Cultura Cristiana de UNICATÓLICA.
El segundo momento, se dividió en tres dimensiones; para ello, fue necesario la conformación de cuatro grupos, cada uno con un representante por experiencia pastoral, que giró en torno a las respuestas de los siguientes interrogantes de manera creativa: ¿cómo se define esa dimensión? ¿cuáles son sus perspectivas desde el contexto? y ¿cuáles son los retos y problemáticas?
Las dimensiones fueron las siguientes:
Sentido de Vida y Afectividad
En esta dimensión se habló de los propósitos que permiten dar respuesta a la vida. Un proceso individual que se fortalece en la relación con el otro y la dificultad que existe para conectar con el interior del ser. En este sentido, los retos están encaminados a trabajar la identidad de los jóvenes en Dios, el autoconocimiento para poder desarrollar estrategias que enseñen a transitar las emociones y así mismo, disminuir el relativismo que va encaminado al libertinaje más que a la libertad.
El sentido de pertenecía, es una herramienta útil para transformar el contexto de factores vulnerables en una herramienta para construir el proyecto de vida. Tener en cuenta cada factor vulnerable que rodea al joven desde su contexto; barrio, familia, sociedad, comunidad y colegio, es fundamental.
Realidad Social
El reconocimiento del contexto actual y la realidad social en la que se desarrolla la vida, es vital y necesaria para conocer las condiciones, lugares e interacciones que permiten lograr una transformación y una construcción de la identidad del ser y hacer como individuo.
Esta dimensión enmarca todo lo que tiene que ver con el entorno, la familia, la economía, la política y la cultura. Los retos en este sentido, según las distintas perspectivas, son visibilizar más lo positivo y aportar a la recuperación de la identidad caleña para propiciar una cultura de diálogo y cuidado.
Diálogo, Fe y Razón
Dichos aspectos, son fundamentales en la formación integral, así como en la investigación dentro de las universidades católicas desde sus orígenes. Según las opiniones de los asistentes, es la experiencia integral que reconcilia las dos luces; razón y fe, como camino hacia la verdad. Los retos y alternativas en esta última dimensión, están orientados a fomentar espacios para la experiencia con Dios, realizar discursos antropológicos, compartir experiencias de fe con comunidades y proponer mesas de diálogo y espacios para sanar heridas.
Este tipo de encuentros y actividades, son clave para las universidades y para todo el sistema educativo, la importancia de promover espacios de formación, experiencias vivenciales y de encuentros como Red Pastoral, que den respuestas a las necesidades identificadas, así, como la necesidad de construir rutas de acompañamiento espiritual de manera individual y comunitaria, que permitan a la juventud fortalecer su dimensión espiritual, comentó Juan Carlos.






