Profesor de Unicatólica recibe Mención de Honor en los Premios Nacionales Alejandro Ángel Escobar 2020

Carlos Andrés Duque Acosta
  • Fecha: noviembre 13, 2020

Carlos Andrés Duque Acosta es matemático y filósofo, magíster en Filosofía de la Universidad del Valle y hace poco llegó a Colombia con una maleta cargada de sueños y una tesis que recibió grandes elogios de un jurado internacional riguroso y excepcional, producto del Doctorado en Filosofía Política que realizó en la Universidad Estadual de Campinas, en São Paulo, Brasil.

Con un profundo acento caleño y una pasión desbordante, este profesor, adscrito al Departamento de Humanidades de la Facultad de Teología, Filosofía y Humanidades de Unicatólica e investigador del Grupo de Investigación Yeshúa, nos contó su experiencia sobre la Mención de Honor que obtuvo en la Categoría Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de los Premios Nacionales en Ciencias y Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar 2020, precisamente, por su investigación doctoral “La ampliación ontológico-política del buen vivir/vivir bien como praxis transmoderna”.

Para entender el contexto, la investigación del profesor Duque participó en los premios que otorga la Fundación Alejandro Ángel Escobar en Ciencias y Solidaridad desde hace 65 años a investigadores e integrantes de la comunidad científica colombiana. Este galardón es reconocido como el premio más importante que se entrega en el país, no solo por la excelencia de quienes los han recibido, sino por el rigor de los jurados encargados de adjudicarlos en tres categorías: Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Ciencias Sociales y Humanas y Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Se espera que en los próximos meses la Universidad Icesi en coedición con la Universidad del Cauca realicen la publicación de esta innovadora investigación que, sin lugar a dudas, abre el diálogo de saberes y prácticas desde una perspectiva decolonial e intercultural crítica, con las sabidurías ancestrales de los pueblos indígenas y afros.

Cuéntenos, ¿cómo se animó a participar en esta convocatoria?

Bueno, yo defendí mi tesis doctoral en noviembre de 2019 y recibió extraordinarios elogios del jurado que recomendó la publicación de la tesis como libro. Como ya había un elemento de excelencia en ese trabajo, en febrero de 2020, llegó, a través de Colciencias, una invitación para que nos presentáramos a estos premios nacionales, que exigían que una investigadora o investigador reconocido te presentará, así que le pregunté a la maestra Ana Patricia Noguera, una de las juradas de mi tesis, que si consideraba que mi trabajo era digno de participar en estos premios y que si podía hacer la carta dando los elementos de justificación necesarios, ella aceptó generosamente, y me dijo: “Carlitos, por supuesto, y te lo vas a ganar”, entonces, hizo una carta muy bonita con toda su altura intelectual. Competimos con muchos trabajos a nivel nacional, hasta con libros ya publicados, y, bueno, nos llegó la noticia, cuando le conté a ella, me dijo: “Yo sabía Carlitos, yo sabía que usted se iba a ganar eso, te admiramos mucho y para adelante”.

¿Por qué es importante este reconocimiento para Unicatólica?

Para Unicatólica es importante porque es el trabajo de uno de sus profesores, yo me vinculé a la Institución en febrero de este año, pero cuando envié la postulación lo hice como investigador independiente, porque es una investigación de 4 años y yo no estaba adscrito a ninguna universidad, sin embargo, cuando regresé a Colombia, Unicatólica fue la primera institución que me abrió las puertas sabiendo que yo trabajo temas alternativos, temas que requieren de una perspectiva decolonial e intercultural crítica. Estoy muy agradecido por eso y en varios lugares lo he comentado, ahora estamos trabajando en la creación del Programa de Estudios Políticos que está muy influenciado por la perspectiva que yo trabajo, orientada por la obra de uno de los pensadores más importantes de este país que es el maestro Arturo Escobar, de quien yo me considero, de manera humilde, un discípulo.

¿Usted qué pretende de manera personal con este reconocimiento?

Este es un logro colectivo porque es una historia de investigaciones de muchos años, es un trabajo que tiene que ver con las comunidades y en mi tesis agradezco profundamente todo el acompañamiento que me hicieron algunos mayores y taitas, estuve, incluso, relacionado con la medicina ancestral que también muestro en este trabajo. Es que no solamente se trata de encerrarse en una biblioteca a leer de filosofía, sino que uno pone el cuerpo cuando va a las comunidades, y es confrontado. En esa visión, digamos que ahora vamos a desarrollar una idea menos clásica y tradicional de lo Occidental. Esto abre puertas a otros intelectuales y estudiantes para decirles algo muy sencillo: podemos y creo que necesitamos dialogar con la sabiduría ancestral de nuestros pueblos. No se trata solamente de ver a los indígenas como una exterioridad, sino también de reconocer en nosotros esa ancestralidad profunda, como en el caso mío que soy mestizo. Es poder abrir toda esa tradición que nos informa con toda esa profunda riqueza de los más de 80 pueblos o naciones indígenas de Colombia, desde luego, con todo el respeto. También es necesario abrir un proceso de descolonización del mestizaje para dejar de estar viendo hacia el Norte Global a esos símbolos extranjerizantes, y empezar a ver al Cauca, al Chocó, al Amazonas y toda la profundidad que hay, que no solamente es escrita si no oral. Nosotros los que trabajamos en estos caminos reivindicamos el sentir, pensar y habitar de la Madre Tierra, y recordamos que la Madre Tierra es la interconexión profunda de lo que somos y de la vida que somos.

¿Qué le aporta su investigación al mundo, a la sociedad?

Cuando hablo de la ampliación ontológico-política, se puede traducir en la ampliación de un nivel de conciencia o en una ampliación de nuestra identidad, es decir, pasar de considerarnos sujetos egocentrados a considerarnos parte de una totalidad, a considerarnos desde una dimensión cósmica, como decía, parte de la Madre Tierra y parte de la interconexión profunda que somos, ahí está incluida la espiritualidad que es entendida como interconexión profunda. Por otro lado, ampliar lo que llamamos la visión eurocéntrica que, finalmente, se basa en los saberes de países, como Alemania, Inglaterra, Francia, Italia, Holanda y España más Estados Unidos, para abrir todos esos conocimientos en diálogo de saberes y prácticas con toda la sabiduría ancestral de nuestros pueblos indígenas y afros. No se trata de excluir, sino de ampliar. Y lo otro, en términos de la ontología dual, es cuestionar el que somos sujetos antropocéntricos que conocen la naturaleza como algo exterior. La ampliación ontológica habla de que esa es una ontología dual que puede ser ampliada desde la relacionalidad, donde comprendemos que no somos sujetos separados del todo, sino que hay una interrelación profunda, una interconexión profunda y hacemos parte de esa totalidad. Para estudiarla no basta ser objetivo, sino sumergirse en toda esa profundidad, por eso este trabajo tuvo que ver también con la experiencia y la sabiduría que agradezco y que aprendí en las comunidades. Yo quiero transformar esta sociedad, esa es como la manera de colocar un granito de arena para la transición colectiva hacia otros mundos posibles y más aún, en un país tan violento y desigual como el nuestro. Esta pandemia nos ha enseñado que necesitamos replantear ciertas respuestas que nos habíamos dado y hacernos nuevas preguntas, porque estamos en este momento en un camino de autoextinción y necesitamos recuperar esa sabiduría de los pueblos que han cuidado la vida.

Conoce la entrevista completa y un poco más sobre el concepto del ‘Buen vivir/Vivir bien’ en el siguiente video:

Profesor de Unicatólica recibe Mención de Honor en los Premios Nacionales Alejandro Ángel Escobar 2020

Compartir:

Diciembre

30NovDepende de la programación04DicOpen HousePREGRADO & POSGRADO Organiza: Departamento de Mercadeo

Otras noticias

Iniciar chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola
¿En qué podemos ayudarte?
X