El feminicidio: la crueldad y el poder
En el mes de mayo, con el esfuerzo colectivo entre la electiva Género e Intervención Social de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas, la electiva Género y Sociedad del Departamento de Humanidades y el Semillero de Estudios Género y Diversidades Sexuales de los Programas de Trabajo Social y Psicología, con el apoyo del Observatorio de Dignidad Humana, se llevó a cabo una jornada de sensibilización y reflexión sobre el fenómeno del feminicidio en Cali y en el Valle del Cauca, desde la Comunidad universitaria, con la participación de Katherine Eslava y Novi Navia de la Colectiva Reparando Ausencias y del Colectivo de arte Corpoaire Danza y Género.
En enero del 2019, el feminicidio de la estudiante Lady Johana Morales sacudió el comienzo del año académico. Los medios de comunicación reportaron la desaparición de la estudiante de Administración de Empresas de UNICATÓLICA y días seguidos fue hallado su cuerpo con graves signos de violencia. “En este contexto, la jornada posibilitó el debate sobre el feminicidio, sus causas e impactos en la vida cotidiana y dado que quienes conformamos la comunidad universitaria habitamos la ciudad, estamos llamados a cuestionar y transformar los acuerdos sociales en los que se construyen nuestras relaciones”.
Finalmente, esta situación hace pensar en la necesidad de considerar que este es un fenómeno social de ciudad, el cual debe marcar una agenda política e institucional para prevenir toda forma de violencias de género y, especialmente, la que afecta a las mujeres.[/vc_column_text]
Feminicidio en cifras

En el 2018, Cali registró 20 feminicidios, lo cual señala que la violencia de género escala de manera acelerada en contra de la vida y los cuerpos de las mujeres de nuestra ciudad.
Aunque en Colombia se haga un esfuerzo por erradicar las violencias de género, se requiere de más atención de la sociedad para enfrentar este fenómeno y empoderar a las mujeres para que denuncien a sus agresores.
Estudios indican que Valle del Cauca, Antioquia y Bogotá son los departamentos donde más se registran asesinatos de mujeres y las principales causas de las muertes obedecen a celos y diferencias económicas. Las vías públicas y las viviendas son los escenarios donde más se comenten estos homicidios y, según el Instituto de Medicina Legal, las muertes han sido cometidas por armas de fuego, armas cortopunzantes y asfixia mecánica.





