La fotografía como ejercicio de memoria colectiva
El pasado 9 de abril, en el marco del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, se llevó a cabo en las sedes de Pance y Meléndez la actividad “Muestra tu territorio, memoria y esperanza”, una iniciativa fotográfica que convocó a estudiantes, docentes, administrativos y egresados a participar en un ejercicio de reflexión y expresión artística sobre los territorios marcados por el conflicto armado en Colombia.
Este evento se desarrolló como parte de las acciones contempladas en la Carta de Entendimiento, un acuerdo de cooperación entre instituciones que busca articular esfuerzos en beneficio de las víctimas del conflicto. La actividad no solo conmemoró una fecha clave para la memoria colectiva del país, sino que también permitió reafirmar el compromiso institucional con la dignidad, la justicia y la construcción de paz.
A través de las fotografías, los participantes capturaron imágenes que evocan la resistencia, la transformación y la vida que persiste en los territorios golpeados por la violencia. El lente se convirtió en una herramienta de denuncia, pero también de esperanza: muchas de las imágenes retrataron espacios que, pese al dolor, hoy son símbolo de reconstrucción y fortaleza. Uno de los objetivos principales fue mostrar cómo el conflicto ha dejado huella no solo en las geografías, sino también en las memorias individuales y colectivas.
Un valor importante de esta propuesta fue su carácter inclusivo. La convocatoria estuvo abierta a toda la comunidad, sin importar si se tiene o no la condición de víctima, reconociendo que la memoria es un asunto de todos y que su construcción debe ser plural, crítica y participativa.
La acogida fue significativa: en la sede Pance, la actividad reunió a 45 personas, mientras que en Meléndez participaron 55, entre estudiantes, docentes, administrativos y egresados. La jornada estuvo fortalecida por el trabajo articulado de la Oficina de Egresados, con la participación destacada de Nelson, egresado de la Especialización en Derechos Humanos, y el Semillero de Investigación Vestigium del programa de Trabajo Social, liderado por la docente Beatriz Alejandra Arboleda Romero.
Esta alianza dio lugar a un espacio académico en el que la memoria se movilizó desde el arte y la sensibilidad. Así lo evidenciaron varios comentarios recogidos en las encuestas de cierre, entre ellos: “Me gustó que nos ayuda a concientizar sobre una realidad” y “Recordar la memoria de las víctimas”, frases que reflejan el impacto de la actividad más allá del acto conmemorativo.
Eventos como este reafirman la importancia de abrir espacios de diálogo y memoria en el ámbito educativo, donde el arte, la academia y la participación ciudadana se encuentran para resignificar el pasado, transformar el presente y sembrar esperanza en el futuro.






