Mateo llega para conectar y hacer comunidad
La universidad no solo se construye desde lo académico, también desde los símbolos que generan identidad y cercanía. En UNICATÓLICA, ese propósito toma forma con la llegada de Mateo, la nueva mascota institucional que busca fortalecer el sentido de pertenencia y acompañar la experiencia universitaria desde un lugar más cercano y humano.
Mateo no es solo un personaje. Es una apuesta por transformar la manera en que la institución se comunica con su comunidad, creando un puente emocional que acerca la universidad a estudiantes, docentes, colaboradores y egresados. En un entorno donde lo académico puede percibirse como distante, su presencia busca hacer más cálida, accesible y cotidiana la vida universitaria.
A través de Mateo, valores fundamentales como la honestidad, la igualdad, la equidad y el respeto encuentran una nueva forma de expresarse. Ya no solo están en documentos o discursos, sino que pueden vivirse y reconocerse en acciones, mensajes y momentos que conectan con las personas de manera más natural.
Además, su llegada fortalece algo esencial: el sentido de comunidad. Mateo está pensado para acompañar diferentes espacios y experiencias dentro de la universidad, desde actividades académicas hasta eventos culturales y momentos significativos como las bienvenidas o los grados. Su presencia busca generar identificación, orgullo y ese sentimiento de hacer parte de algo más grande.
En este sentido, también se convierte en un símbolo que diferencia a UNICATÓLICA en el entorno educativo. Más allá de los elementos tradicionales de identidad visual, una mascota permite proyectar una imagen más dinámica, cercana y memorable, capaz de conectar especialmente con las nuevas generaciones.
Mateo también abre nuevas posibilidades en la forma de comunicarnos. Podrá integrarse a los lenguajes actuales, participar en contenidos digitales y compartir mensajes de una manera más empática, incluso cuando se trate de temas importantes como el bienestar, el estudio o la vida universitaria. Así, deja de ser solo un canal informativo para convertirse en un compañero dentro del proceso formativo.
Su llegada no es un hecho aislado, sino parte de una visión más amplia: seguir construyendo una universidad donde la experiencia va más allá del aula, donde cada estudiante se sienta acompañado y donde la comunicación también refleje cercanía, escucha y humanidad.
La invitación es a conocerlo, reconocerlo y hacerlo parte del día a día. Porque los símbolos cobran sentido cuando las personas los hacen suyos.
Mateo ya es parte de UNICATÓLICA. Ahora también puede ser parte de tu experiencia.





